Los mismos bueyes aran distinto…

De nuevo, la escobita reciente barre mejor…

Diario Libre

Un terreno duro y difícil debe ararse con tractor, pero como a falta de pan, casabe, si no se tiene a mano un Caterpillar, deben usarse bueyes.

Peor aun, los mismos bueyes, aunque estén cansados. Baní es el caso.

Decenas de puntos de drogas, un oficial muerto en una balacera inexplicable, el apresamiento de un capo y un senador que pierde el pie pero no la pisada.

Las mismas instituciones, aunque tal vez otro personal, llevan a cabo una cruzada que aparenta seria, contundente y definitiva. Si no elimina el mal, por lo menos lo controla.

El hecho no es misterioso, pues desde que hicieron el mundo, escobita nueva barre bueno. Incluso lo cantaba Yoskar Sarante en uno de sus últimos éxitos.

No tuvo que ocuparse la DEA, ni pedirse colaboración al FBI (los Caterpillar del cuento), sino que la PN o la DNCD, los consabidos bueyes, se dedican a fondo y el trabajo parece alentador. Están desmontando el negocio, y derrumban la casa y desaparecen el solar y la tarea se comprueba no era imposible.

Andan buscando al Papa, cerraron el Vaticano, y aunque no se conoce a Eliot Ness, Los Intocables atacan con furia el pervertido orden de cosas.

¡Aló, Baní!

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