En NY Sugieren a los departamentos de Saneamiento y Salud a limpiar corredores comerciales

El congresista Adriano Espaillat y el contralor de la ciudad Scott M. Stringer dicen que estas zonas están desatendidas en la recolección de basura y, la falta de higiene conspira en la recuperación de las pequeñas empresas

David Ramirez Por: David Ramirez 

NUEVA YORK.- En medio de las dificultades que encaran los pequeños negocios como resultado de los meses de paralización por la pandemia de COVID-19 y mientras hacen esfuerzos por reactivar sus operaciones, la basura y la consiguiente presencia de ratas en los corredores comerciales de los vecindarios, conspiran contra todo intento de recuperación.

Este martes el contralor de la Ciudad de Nueva York Scott M. Stringer y el representante Adriano Espaillat instaron a la comisionada del Departamento de Saneamiento (DSNY), Kathryn García y al comisionado del Departamento de Salud e Higiene Mental (DOHMH), doctor Dave Chokshi, a que tomen medidas inmediatas para abordar el problema.

Citando docenas de quejas de dueños de negocios en toda la ciudad, el congresista Espaillat y el contralor Stringer, subrayaron que los montículos de basura son antiestéticos e insalubres, alejando a los clientes en un momento en que las pequeñas empresas en dificultades dependen del tráfico peatonal para sobrevivir, y atraen ratas y alimañas que propagan enfermedades mientras la ciudad se encuentra en medio de una pandemia mortal.

En una carta conjunta enviada a los citados comisionados, Espaillat y Stringer propusieron recomendaciones para remediar las pilas insostenibles de basura que se acumulan en las calles, aceras y espacios públicos de la ciudad, incluido el trabajo con los Distritos de Mejoramiento Comercial y los dueños de negocios para brindar flexibilidad a las empresas que desean agregar contenedores en la calle a su cargo y ampliar el programa piloto “Limpiar Bordillos”.

Ambos funcionarios hicieron énfasis en que, los trabajadores de saneamiento de la ciudad de Nueva York son héroes.

“Su compromiso con la salud y la seguridad de nuestra ciudad fue especialmente esencial durante los días más oscuros de la pandemia de COVID-19 y ahora son una parte integral de nuestros esfuerzos de recuperación”, no obstante, destaca la carta. “Debemos asegurarnos de que nuestra fuerza laboral de saneamiento tenga las herramientas y los recursos para realizar este trabajo crítico”.

 

Según la Asociación de Mejoramiento de Distritos Comerciales de la ciudad (BID), el DSNY ha reducido la recolección de los recipientes de basura de siete días a la semana a tres días a la semana. Sin embargo, el DSNY aún debe cumplir con su obligación de “mantener la ciudad de Nueva York sana, segura y limpia”, insiste el documento.

 

Tanto la oficina del legislador Espaillat como la del contralor Stringer coincidieron que durante las últimas semanas han recibido decenas de quejas de propietarios de negocios en toda la ciudad con respecto a cestas de basura desbordadas a lo largo de los corredores comerciales.

“Estas condiciones son antiestéticos e insalubres, alejan a los clientes en un momento en que las pequeñas empresas luchan por sobrevivir y atraen ratas y alimañas que propagan enfermedades mientras nuestra ciudad se encuentra en medio de una pandemia mortal”, agrega la carta en otro de sus párrafos destacados.

Así mismo, los funcionarios expresaron que los neoyorquinos merecen una explicación ampliada de cómo el DSNY y el DOHMH pretenden desarrollar soluciones creativas para ayudar a evitar que los recipientes de basura se desborden.

A principios de marzo, el DSNY lanzó el programa piloto “Clean Curbs” que permite a entidades privadas, como la BID, solicitar la oportunidad de tener contenedores sellados en la calle para su almacenamiento de basura y reciclaje, lo que reducirá su necesidad de sacar bolsas de materiales reciclables y basura para su recolección en las aceras de la ciudad.

El Departamento de Parques de la Ciudad dio a conocer recientemente cuatro nuevos botes de basura inteligentes para hacer frente a los problemas de los recipientes de basura desbordados. Esos contenedores “Big Belly” pueden contener cinco veces más basura que un recipiente de basura estándar, tienen sensores incorporados que notifican al personal cuando están llenos.

Finalmente, los funcionarios resaltaron que, desde la apertura de los sitios de comidas al aire libre, datos de la Ciudad muestran que la presencia de ratas ha aumentado dramáticamente de menos de 1,000 en abril a 1,658 en junio, a pesar de los esfuerzos comprometidos por parte de la fuerza laboral dedicada al control de plagas de la Ciudad.

Dado que la extensión de las comidas al aire libre será hasta octubre y con el servicio de recolección reducidos en las zonas de mitigación de ratas, Espaillat y Stringer cuestionan ¿cómo pretenden el DSNY y el DOHMH abordar el aumento de ratas y brindar un mejor apoyo a los trabajadores de control de plagas en este objetivo?

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